Una oferta insuperable
- Sebastián Moreira
- Apr 30, 2022
- 2 min read
Updated: Aug 24, 2022
Después de casi un decenio trabajando en banca, decidí renunciar atraído por una excelente oferta con condiciones insuperables: flexibilidad absoluta e incondicional para dedicarme a mis hijos; un porcentaje del tiempo destinado a crear nuevos proyectos, no hay límites de días de vacaciones ni restricciones geográficas (internacionales o nacionales) para hacer teletrabajo.
La oferta vino directamente de mi esposa que ya en el pasado había tomado el mismo camino y le generó grandes satisfacciones y aprendizajes. Hace unos meses a raíz de la pandemia, ella decidió renunciar de un alto puesto ejecutivo para estar con nuestros dos hijos en ese momento (4 y 2 años). A raíz de su reciente re-incorporación al mundo laboral me planteó seguir sus pasos y dedicarme a tiempo completo a mis ahora 3 hijos; y me sorprendió el propósito que sentí con la oferta y ya saben lo que dicen: si te hace sentirte en tu IKIGAI, ahí es.
Aunque los hijos son demandantes, sé que no va a ser necesario estar el 100% del tiempo con ellos. En el resto del tiempo tengo muchas ideas que explorar, libros que leer, y temas que aprender; la mayoría en el ámbito de liderazgo, innovación y fintech's que son temas que siempre me han despertado mucha curiosidad e interés. Para el último siento que tenía una predisposición, pues empecé mi formación y carrera en empresas de tecnología (telecomunicaciones que son habilitadores de fintechs por excelencia) y la otra mitad de mi vida profesional transcurrió en banca y finanzas.
Por supuesto que como todo en la vida, la decisión tiene sus retos. El primero es desafiar la definición de éxito convencional (tener un puesto alto en la jerarquía, tener grandes responsabilidades, presentar ante foros de alto nivel ejecutivo, etc) y sustituirla por una versión más disruptiva pero trascendental (tener tiempo para la familia, para hacer ejercicio, para pensar en nuevas metas a futuro, para hacer proyectos personales). El segundo reto es derribar el estereotipo que los hombres no renuncian para dedicarse a los hijos y el tercero es pensar que no trabajar a tiempo completo nos hace menos productivos.
Mi decisión entonces responde a una meta personal de largo plazo y cuando se definen objetivos en ese horizonte de tiempo, el primer gran reto es aprender a decir NO. Dorie Clarck en "The Long Game" (libro que me acompañó mucho en esta decisión) explica que para decir que NO; se deben primero combatir los estímulos que tenemos para decir SI: no queremos decepcionar a otros, estamos preocupados que nos juzguen negativamente, no queremos tener conversaciones difíciles, nos gusta sentirnos importantes y que nos necesitan, estamos plagados por FOMO (the fear of missing out).
En este momento es complejo saber que es lo que me espera profesionalmente pero independientemente de ello; sé que esta época será muy recordada por mí, por mi esposa y por mis hijos. Solo con eso ya gané.




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